La otra noche pensé que se había roto el tiempo. Que algo había quebrado el devenir de lo ordinario, de la vida, que de nuevo, una vez más, todo terminaba y que comenzaba un nuevo periodo, diferente, distinto a otros.
Escuché algo parecido a un chasquido y pensé que un ejercito
de números entraba en el caos, que todo se derrumbaba pendiente abajo, que todos
caíamos a una sima desconocida, oscura, devoradora, llena de miedos al propio
miedo, un abismo negro.
Intenté mantenerme sereno, guardé silencio y en medio de
aquel jolgorio, de aquella fiesta, observé el paisaje a mi derredor y entonces
descubrí que el chasquido, el sonido a algo roto, tan solo provenía de una copa
mal asentada que había caído al suelo.
Todo lo demás, todo, continuaba con su devenir de siglos.
Un abrazo y Feliz 2026 a todos.

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